Padre
Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo
Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos los pecadores, todas las generaciones pasadas, presentes
y futuras.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos los sacerdotes y religiosos,
especialmente aquellos que fallan en su sublime vocación.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todas las almas fieles y
devotas.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos los paganos y de aquellos
que no te conocen.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos los heréticos
y cismáticos, aquellos que rechazan la religión Católica.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de las almas mansas y humildes,
especialmente de los pequeñitos.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos aquellos que honran
y veneran tu Misericordia.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de las pobres almas del Purgatorio.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de las almas tibias.
Padre Eterno,
te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo
Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos los que honran y veneran a la Virgen María.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las
penas del Inmaculado Corazón
de María ten piedad
de todos lo que honran a Jesús en el Santísimo Sacramento.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las
penas del Inmaculado Corazón
de María ten piedad
de todos los que veneran las enseñanzas de la Iglesia Católica
y del Santo Padre.
Padre Eterno,
te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo
Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las penas del Inmaculado Corazón de María
ten
piedad de todos los que están agonizando en este momento, concédeles
el arrepentimiento y que vuelvan a Ti.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las
penas del Inmaculado Corazón
de María ten piedad
de todos los que están pecando en este momento, y de todos cuando
pecamos. Padre perdónanos, porque no sabemos lo que hacemos.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las
penas del Inmaculado Corazón
de María ten piedad
de todos aquellos que estas rezando por alguna petición especial,
aquellos que esperan de tu bondad, los que están sufriendo una cruz
pesada, muéstranos Tu Misericordia Padre generoso, ten Misericordia
de nosotros.
Por los méritos de su dolorosa
pasión y de las
penas del Inmaculado Corazón
de María ten piedad
de todos los muertos, Tu solamente tienes el poder para levantarnos a la
vida.
Santo Dios, Santo
Fuerte, Santo Inmortal,
ten piedad de
nosotros y del mundo entero.
Santo Dios, Santo
Fuerte, Santo Inmortal,
ten piedad de
nosotros y del mundo entero.
Santo Dios, Santo
Fuerte, Santo Inmortal,
ten piedad de
nosotros y del mundo entero.