Apostolado del Trabajo de Dios
Mística Ciudad de Dios - Virgen María Por María de Agreda

Treasury of Prayers - Spiritual meditations, inspirations, reflections, great treasure - The Work of God - Index
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  - Treasury of Prayers, Catholic inspirations, meditations, reflexionsDe una duda que propuse al Señor sobre la doctrina de estos capítulos y la respuesta de ella.

  INDICE            Libro  1   Capítulo  6    Versos:  72-79


72. Sobre las inteligencias y doctrina de los dos capítulos
antecedentes se me ofreció una duda, ocasionada de lo
que muchas veces he oído y entendido de personas
doctas que se disputa en las escuelas. Y la duda fue: que
si la causa y motivo principal para que el Verbo divino se
humanase fue hacerle cabeza y primogénito de todas las
criaturas (Col., 1, 15) y, por medio de la unión hipostática
con la humana naturaleza, comunicar sus atributos y
perfecciones en el modo conveniente por gracia y gloria
a los predestinados, y el tomar carne pasible y morir por
el hombre fue decreto como fin secundario; siendo esto
así verdad, ¿cómo en la santa Iglesia hay tan diversas
opiniones sobre ello? Y la más común es que el Verbo
eterno descendió del cielo, como de intento, para redimir
a los hombres por medio de su pasión y muerte santísima.
73. Esta duda propuse con humildad al Señor y Su
Majestad sé dignó de responderme a ella, dándome una
inteligencia y luz muy grande, en que conocí y entendí
muchos misterios que no podré explicar, porque
comprenden y suenan mucho las palabras que me
respondió el Señor, que son éstas: Esposa y paloma mía,
oye, que, como padre y maestro tuyo, quiero responder a
tu duda y enseñarte en tu ignorancia. Advierte que el fin
principal y legítimo del decreto que tuve de comunicar mi
divinidad en la persona del Verbo, unida hipostáticamente
a la humana naturaleza, fue la gloria que de
esta comunicación había de redundar para mi nombre y
para las criaturas capaces de la que yo les quise dar; y
este decreto se ejecutara sin duda en la encarnación,
aunque el primer hombre no hubiera pecado, porque fue
decreto expreso y sin condición en lo sustancial, y así
debía ser eficaz mi voluntad, que en primer lugar fue
comunicarme al alma y humanidad unida al Verbo, y esto
era así conveniente a mi equidad y rectitud de mis obras;
y aunque esto fue postrero en la ejecución, fue primero
en la intención; y si tardé en enviar a mi Unigénito, fue
porque determiné prepararle antes una congregación en
el mundo, escogida y santa, de justos, que, supuesto el
pecado común, serían como rosas entre las espinas de los
otros pecadores. Y vista la caída del linaje humano,
determiné con decreto expreso que el Verbo viniese en
forma pasible y mortal para redimir su pueblo, de quien
era cabeza, para que más se manifestase y conociese mi
amor infinito con los hombres, y a mi equidad y justicia se
le diese debida satisfacción; y que, si fue hombre y el
primero en el ser el que pecó, fuese hombre (1 Cor., 15,
21) y el primero en la dignidad el Redentor; y los hombres
en esto conociesen la gravedad del pecado y el amor de
todas las almas fuese uno solo, pues su Criador,
Vivificador, Redentor y quien los ha de juzgar es uno solo.
Y también quise compelerles a este agradecimiento y
amor, no castigando a los mortales como a los apóstatas
ángeles, que sin apelación los castigué, y al hombre
perdoné, aguardé y le di oportuno remedio, ejecutando
el rigor de mi justicia en mi unigénito Hijo (Rom., 8, 32) y
pasando al hombre la piedad de mi grande misericordia.
74. Y para que mejor entiendas la respuesta de tu duda,
debes advertir que, como en mis decretos no hay
sucesión de tiempo, ni yo necesito de él para obrar y
entender, los que dicen que encarnó el Verbo para
redimir el mundo, dicen bien; y los que dicen que encarnara
si el hombre no pecara, también hablan bien, si
con verdad se entiende; porque, si no pecara Adán,
descendiera del cielo en la forma que para aquel estado
conviniera y, porque pecó, tuve aquel decreto segundo
que bajara pasible, porque, visto el pecado, convenía
que le reparase en la forma que lo hizo. Y porque deseas
saber cómo se ejecutara este misterio de encarnar el
Verbo, si conservara el hombre el estado de la inocencia,
advierte que la forma humana fuera la misma en la
sustancia pero con el don de la impasibilidad e
inmortalidad; cual estuvo mi Unigénito después que resucitó
hasta que subió a los cielos, viviera y conversara
con los hombres; y los misterios y sacramentos fueran a
todos manifiestos; y muchas veces hiciera patente su
gloria, como la hizo sola una vez cuando vivió mortal (Mt.,
7, 1ss); y delante de todos hiciera en aquel estado de
inocencia lo que obró delante de tres Apóstoles en el que
fue mortal; y vieran todos los viadores a mi Unigénito con
grande gloria y con su conversación se consolaran; y no
pusieran óbice a sus divinos efectos, porque estuvieran
sin pecado; pero todo lo impidió y estragó la culpa y por
ella fue conveniente que viniera pasible y mortal.
75. Y el haber en estos sacramentos y en otros misterios
diversas opiniones en mi Iglesia, ha nacido de que a unos
maestros les manifiesto y doy luz de unos misterios y a
otros se la doy de otros, porque los mortales no son
capaces de recibir toda la luz; ni era conveniente que a
uno se le diese toda la ciencia de todas las cosas,
mientras son viadores; pues, aun cuando son
comprensores, la reciben por partes y se la doy
proporcionada según el estado y merecimientos de cada
uno y como conviene a mi providencia distribuirla; y la
plenitud sólo se la debía a la humanidad de mi Unigénito
y a su Madre respectivamente. Los demás mortales, ni la
reciben toda, ni siempre tan clara que puedan
asegurarse en todo; y por eso la adquieren con el trabajo
y uso de las letras y ciencias. Y aunque en mis Escrituras
hay tantas verdades reveladas, como yo muchas veces
los dejo en la natural luz, aunque otras se la doy de lo
alto, de aquí se sigue que se entiendan los misterios con
diversidad de pareceres y se hallen diferentes
explicaciones y sentidos en las Escrituras y cada uno siga
su opinión como la entiende. Y aunque el fin de muchos
es bueno y la luz y verdad en sustancia sea una, se
entiende y se usa de ella con diversidad de juicios e
inclinaciones, que unos tienen a unos maestros y otros a
otros; de donde nacen entre ellos las controversias.
76. Y de ser más común la opinión que el Verbo bajó del
cielo de principal intento a redimir el mundo, entre otras
causas, una es porque el misterio de la redención y el fin
de estas obras es más conocido y manifiesto, por haberse
ejecutado y repetido tantas veces en las Escrituras; y al
contrario, el fin de la impasibilidad, ni se ejecutó, ni se
decretó absoluta y expresamente, y todo lo que perteneciera
a aquel estado quedó oculto y nadie lo puede saber
con aseguración, si no fuere a quien yo en particular
diere luz o revelare lo que conviene de aquel decreto y
amor que tenemos a la humana naturaleza. Y si bien esto
pudiera mover mucho a los mortales, si lo pesaran y
penetraran, pero el decreto y obras de la redención de su
caída es más poderoso y eficaz para moverlos y traerlos
al conocimiento y retorno de mi inmenso amor, que es el
fin de mis obras; y por eso, tengo providencia de que
estos motivos y misterios estén más presentes y sean más
frecuentados, porque así es conveniente. Y advierte que
en una obra bien puede haber dos fines, cuando el uno se
supone debajo de alguna condición, como fue que, si el
hombre no pecara, no descendiera el Verbo en forma
pasible y que, si pecase, que fuese pasible y mortal; y así
en cualquier suceso no se dejara de cumplir el decreto de
la encarnación. Yo quiero que los sacramentos de la
redención se reconozcan y estimen y siempre se tengan
presentes para darme el retorno; pero quiero asimismo
que los mortales reconozcan al Verbo humanado por su
cabeza y causa final de la creación de todo lo restante
de la humana naturaleza, porque él fue, después de mi
propia benignidad, el principal motivo que tuve para dar
ser a las criaturas; y así, debe ser reverenciado, no sólo
porque redimió al linaje humano, pero también porque
dio motivo para su creación.
77. Y advierte, esposa mía, que yo permito y dispongo
que muchas veces los doctores y maestros tengan
diversas opiniones, para que unos digan lo verdadero y
otros, con lo natural de sus ingenios, digan lo dudoso; y
otras permito digan lo que no es, aunque no disuena
luego a la verdad oscura de la fe, en la que todos los
fieles están firmes; y otras veces dicen lo que es posible,
según ellos entienden. Y con esta variedad se va
rastreando la verdad y luz y se manifiestan más los
sacramentos escondidos, porque la duda sirve de
estímulo al entendimiento para investigar la verdad; y en
esto tienen honesta y santa causa las controversias de los
maestros. Y también lo es que, después de tantas
diligencias y estudios de grandes y perfectos doctores y
sabios, se conozca que en mi Iglesia hay ciencia y que los
hace eminentes en sabiduría sobre los sabios del mundo;
y que hay sobre todos un enmendador de los sabios
(Sab., 7, 15) que soy yo, que sólo lo sé todo y comprendo
y lo peso y mido, sin poder ser medido ni comprendido; y
que los hombres, aunque más escudriñen mis juicios y
testimonios, no los podrán alcanzar, si no les diere yo la
inteligencia y luz, que soy el principio y autor de toda
sabiduría y ciencia; y conociendo esto los mortales,
quiero que me den alabanza, magnificencia, confesión,
superioridad y gloria eterna.
78. Y quiero también que los doctores santos adquieran
para sí mucha gracia, luz y gloria, con su trabajo honesto,
loable y santo, y la verdad se vaya más descubriendo y
apurando, llegándose más a su manantial; e
investigando con humildad los misterios y obras
admirables de mi diestra, vengan a ser participantes de
ellas y gozar del pan de entendimiento (Eclo., 15, 3) de
mis Escrituras. Yo he tenido gran providencia con los
doctores y maestros, aunque sus opiniones y dudas han
sido tan diversas y con diferentes fines; porque, unas
veces, son de mi mayor honra y gloria y, otras, son de
impugnarse y contradecirse por otros fines terrenos: y
con esta emulación y pasión han procedido y proceden
desigualmente. Pero con todo eso, los he gobernado,
regido y alumbrado, asistiéndoles mi protección, de
manera que la verdad se ha investigado y manifestado
mucho y se ha dilatado la luz para conocer muchas de
mis perfecciones y obras maravillosas y se han
interpretado las Escrituras santas tan altamente, que me
ha sido esto de mucho agrado y beneplácito. Y por esta
causa, el furor del infierno con increíble envidia y
mucho más en estos tiempos presentes ha levantado su
trono de iniquidad, impugnando la verdad y pretendiendo
beberse el Jordán (Job., 40, 18) y con herejías y doctrinas
falsas oscurecer la luz de la fe santa, contra quien ha
derramado su falsa cizaña, ayudándose de los hombres.
Pero lo restante de la Iglesia y sus verdades están en
grado perfectísimo y los fieles católicos, aunque muy
envueltos y ciegos en otras miserias, pero la verdad de la
fe y su luz la tienen perfectísima y, aunque llamo a todos
con paternal amor a esta dicha, son pocos los electos que
me quieren responder.
79. Quiero también, esposa mía, que entiendas que, si
bien mi providencia dispone que entre los maestros haya
muchas opiniones, para que más se escudriñen mis
testimonios y con intento de que a los hombres viadores
les sea manifiesta la médula de las divinas letras,
mediante sus honestas diligencias, estudios y trabajos,
pero fuera de mucho agrado para mí y servicio que las
personas doctas extinguieran y apartaran de sí la
soberbia, envidia y ambición de honra vana y otras
pasiones y vicios que de esto se engendran y toda la
mala semilla que siembran los malos efectos de tales
ocupaciones; pero no la arranco ahora, porque no se
arranque la buena con la mala.Todo esto me respondió
el Altísimo y otras muchas cosas que no puedo
manifestar. ¡Bendita sea su grandeza eternamente, que
tuvo por bien alumbrar mi ignorancia y satisfacerla tan
adecuada y misericordiosamente, sin dedignarse de la
parvulez de una mujer insipiente y en todo inútil! Denle
gracias y alabanzas sin fin todos los espíritus
bienaventurados y justos de la tierra.
Apostolado del Trabajo de Dios - mcdd #7                                                 INDICE  Arriba ^^

 

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