El Trabajo de Dios

Exorcismo Liberación, influencia, posesión diabólica

Exorcismo Liberación, influencia, posesión diabólica

Autor: José de Jesús y María
Exorcismo Liberación, influencia, posesión diabólica

Por que quiere el demonio posesionarse de las almas?

Liberación, Exorcismo, Posesión diabólica

Exorcismo de San Antonio

Exorcismo de San Benito

Liberaciones y exorcismos cortos

Oración clásica, breve exorcismo San Miguel Arcángel

Exorcismo que hizo la Virgen María

Exorcismo que hizo San Miguel Arcángel

El poder de la cruz, Mensajes sobre Exorcismos

* Nosotros somos templos del Espíritu Santo, creaciones de Dios hechas en su imagen y semejanza, somos Hijos de Dios e Hijos de María. En el Paraíso Terrenal, Adán y Evan fueron tentados por la serpiente y su pecado causó la pérdida de la inmortalidad. A partir de ese momento todos los seres humanos heredamos el pecado original y estamos sujetos al pecado y a la muerte, con la excepción de la Santísima Virgen María quien nunca pecó y fue asumida en cuerpo y alma a los Cielos. (La Nueva Eva)

El demonio tiene envidia contra la Madre de Jesús y de sus otros hijos, (nosotros los hijos de Dios en Cristo Jesús), y lucha para destruirnos.

Gen 3:14 Entonces Yahvé Dios dijo a la serpiente: "Por haber hecho esto (tentar el hombre al pecado), maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
Gen 3:15 Enemistad pondré entre ti y la mujer (La Virgen María), entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza (Cristo) mientras acechas tú su calcañar."

En su venganza, el demonio ha tratado de pervertir a todas las almas y lo ha logrado llevándonos al pecado, con la excepción de la Virgen María Inmaculada, libre de pecado original y de toda mancha de pecado. Ella concibió el Hijo de Dios a través del Espíritu Santo, la Palabra de Dios que se encarnó y se hizo hombre, Jesús.

Jesús dió su vida por nosotros en la cruz para pagar por nuestros pecados y salvarnos a través de la Gracia, que la conseguimos creyendo en Él, confiando en Él y obedeciendo sus mandamientos. El demonio está en continua batalla tratando de arrastrar a todas las almas al infierno, Dios nos ha dado el arma para luchar contra él. El Santo Nombre de Jesús y la Santa Cruz.

Existen muchas variaciones de exorcismos y oraciones de liberación, cada uno de nosotros tenemos esa batalla personal constantemente con el enemigo, las mejores armas son la oración y el ayuno, el rechazo del pecado y la vida de la Gracia en Cristo. La Iglesia es el cuerpo de Cristo, en los sacramentos recibimos perdón y santificamos nuestras almas con la Preciosa Sangre de Cristo. Si mantenemos nuestras almas en estado de Gracia, no corremos el riesgo de ser influenciados o poseídos por Satanás, de lo contrario el enemigo nos engaña y nos hace pensar que estamos muy bien ante Dios, para nuestro detrimento el día del Juicio.

Exorcismo, Liberación, Posesión
San Francisco de Asís decía que, por las ansiedades y preocupaciones de esta vida, Satanás trata de aburrir el corazón del hombre y hace una vivienda para si mismo.

Por esta razón debemos preocuparnos más por buscar el Reino de los Cielos, confiar más en el Señor. Cuando se nos presenta la tentación, debemos exorcizar el demonio y arrojarlo fuera de nuestra vida, claro que para esto necesitamos renunciar sus encantos, el mundo y la carne. Debemos hacer uso de sacramentales como la medalla milagrosa, la medalla de San Benito, agua bendita, etc. para mantener el enemigo alejado. Es necesario estar en estado de Gracia si queremos que una oración de liberación o exorcismo consiga fruto, la Iglesia restringe a los fieles de hacer exorcismos según los ritos oficiales, y aun requiere autorización de un Obispo para el ritual del Exorcismo Solemne o Gran Exorcismo hecho por un Sacerdote, sin embargo el Papa León XIII escribió una oración de exorcismo para que la usemos todos los fieles y le pidamos a San Miguel Arcángel su ayuda y protección. La Palabra de Dios nos asegura el poder arrojar fuera el demonio si somos verdaderos creyentes.

Mar 16:17 Estos son los signos que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas,
Mar 16:18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien."

La influencia diabólica se puede superar con la confesión general, y con oraciones de liberación. Un exorcismo se usa cuando esta influencia u obsesión empieza a manifestarse con signos desagradables al rededor de la persona afectada, en un estado más avanzado está la posesión diabólica que manifiesta condiciones psicológicas anormales donde suceden actos supernaturales, entonces esto debe pasar a las manos de un sacerdote experto en la materia.

No obstante, la solución siempre está en el Poderoso Nombre de Jesús, la persona afectada debe voluntariamente confesarse sin esconder ningún pecado, y debe renunciar a Satanás. Las oraciones de liberación y exorcismo son muy poderosas pero en muchos casos no dan resultados inmediatos por falta de fe.

Exorcismo de San Antonio
El demonio no puede soportar el Santo Nombre de Jesús, tampoco puede resistir la señal de la cruz o un crucifijo que se le presente cuando nos está afligiendo. Combinado esto con agua bendita, nos ofrece protección.

He aquí la cruz del Señor, huid poderes enemigos. Ha vencido el león de la Tribu de Juda, la raíz de David. Jesús.


Exorcismo de San Benito
Es una liberación personal que podemos hacer para rechazar al enemigo cuando nos agobia con sus tentaciones. Lo destierra inmediatamente.

Que La santa Cruz sea mi luz y que el Demonio no sea mi guía. Retírate Satanás. No me sugieras vanidades. Cosas malas son las que tú ofreces. Bebe tú mismo tu veneno. Paz."


La medalla de San Benito tiene impresa un exorcismo a través de las letras que se pueden leer en cada uno de los cuatro lados de la cruz:

C. S. P. B. (Crux Sancti Patris Benedicti): "Cruz del Santo Padre Benito"
En línea vertical de la cruz:
C. S. S. M. L. (Crux Sácra Sit Mihi Lux): "Que la Santa Cruz sea mi luz"
En línea horizontal de la cruz:
N. D. S. M. D. (Non Dráco Sit Mihi Dux): "Que el demonio no sea mi guía"
V. R. S. (Vade Retro Satána): "Aléjate Satanás"
N. S. M. V. (Non Suáde Mihi Vána): "No me sugieras vanidades"
S. M. Q. L. (Sunt Mála Quae Libas): "Cosas malas son las que tú ofreces."
I. V. B. (Ípse Venéna Bíbas): "Bebe tú mismo tu veneno."
PAX: Paz

Otros Exorcismos cortos, jaculatorias y oraciones de liberación
Por José de Jesús y María
1
Apártate de mi Satanás, conmigo no contarás, porque a la Virgen María, a Jesús y a la cruz en mí encontrarás.


2
Señor, libera muchas almas del Purgatorio, de las tentaciones, del pecado, de la enfermedad, el dolor y la muerte, de la pobreza, la calamidad y la ruina, de las trampas y de las garras de satanás.


3 Oración de Sellamiento

En los santos nombres de Jesús y María, rompemos toda maldición presente o ancestral, toda cadena, todo lazo, mentira, maldad, pacto diabólico, o influencia del demonio en cualquier situación nuestra, de (....), de nuestra familia o de nuestro apostolado. Cubrimos y sellamos todo esto con la Preciosa Sangre de Jesús, el Cordero sacrificado. Señor danos tu Poder y tu Gracia, se nuestra protección, con la Virgen María, San Miguel Arcángel, los ángeles y los santos, con (..) el Santo de este día, y decimos ¿Quien como Dios?, nadie es como Dios que vive en las alturas. Señor, encárgate de todo.


4 Oración dorada - ver más

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Preciosísima Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amado Hijo, Nuestro Señor Jesucristo y las penas del Inmaculado Corazón de María, Nuestra Señora Co-Redentora del mundo. Te ofrezco las Santas Llagas de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Te ofrezco la Preciosa Sangre y el Agua del Sagrado Corazón de Jesús. Te ofrezco las Santas Llagas, dolores, lágrimas y angustias de Jesús y María. Y, te ofrezco los méritos de todas las Santas Devociones, los Santos Rosarios y las Santas Misas que se están ofreciendo, que se han ofrecido y que se ofrecerán en tiempo y en eternidad, para aplastarle la cabeza al demonio, para arrebatarle muchas almas que tiene influenciadas, obsesionadas y poseídas y para derrotarlo para siempre. Amén.



Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la hora de la batalla, que seas nuestro resguardo en contra de la maldad y de las trampas del demonio, que pueda Dios restringirle, nosotros humildemente te rogamos y que puedas tu, O Príncipe de la Multitud Celestial, por el poder de Dios, arrojar al infierno a Satanás y a todos los malos espíritus que rondan por el mundo, buscando la ruina de almas. Amen.


Exorcismo que hizo la Virgen María
En el libro de la Mística Ciudad de Dios, se nos relata la forma en que la Virgen María tuvo este gran combate con los demonios, persevera Lucifer con sus siete legiones en tentar a María santísima; queda vencido y quebrantada la cabeza de este dragón.
Este no fue el único encuentro con el demonio que la Virgen María tuvo en su vida, pero el enemigo nunca puedo ni siquiera hacer que la Virgen María fuera halagada por sus tentaciones, hecho que desconcertó y venció a los demonios.

El demonio hizo su tentación con los siete pecados capitales, y lo hizo utilizando sus legiones para cada pecado, la inocente y santa virgen lo venció con la humildad y la pureza.

Este triunfo de María Santísima nos llama a vivir una vida santa, a ignorar los diálogos con el demonio, a confiar totalmente en Dios y a vivir solo para Él.

Dios le ha dado alto poder a su Santo Nombre (María), puesto que ella es la mujer que aplasta la cabeza de esta serpiente antigua, y la vence para la Gloria de Dios

Parte de esta batalla:
Tomado del libro Mística Ciudad de Dios por Sor María de Agreda
Llegaron juntos estos escuadrones de maldad con su caudillo infernal y presentáronse ante la divina Reina; y con invencible furor renovaron todas las máquinas de tentaciones juntas, de que antes se habían valido por partes, y añadieron lo poco que pudieron, que no me ha parecido referirlas; porque todas casi quedan dichas arriba en los dos capítulos. Estuvo tan inmóvil, superior y serena, como si fueran los coros supremos de los Ángeles los que oían estas fabulaciones del enemigo; y ninguna impresión peregrina tocó ni alteró este cielo de María santísima, aunque los espantos, los terrores, las amenazas, las lisonjas, fabulaciones y falsedades fueron como de toda la malicia junta del dragón que derramó su corriente (Ap 12, 15) contra esta mujer invicta y fuerte, María santísima.

370. Estando en este conflicto, ejercitando actos heroicos de todas las virtudes contra sus enemigos, tuvo conocimiento de que el Altísimo ordenaba y quería que humillase y quebrantase la soberbia del dragón, usando del poder y potestad de Madre de Dios y de la autoridad de tan grande dignidad. Y levantándose con ferventísimo e invencible valor, se volvió a los demonios, y dijo:
¿Quién como Dios, que vive en las alturas (Sal 112, 5)? Y repitiendo estas razones, añadió luego: Príncipe de las tinieblas, autor del pecado y de la muerte, en nombre del Altísimo te mando que enmudezcas, y con tus ministros te arrojo al profundo de las cavernas infernales, para donde estáis deputados, de donde no salgáis hasta que el Mesías prometido os quebrante y sujete o lo permita.

Estaba la Emperadora divina llena de luz y resplandor del cielo, y el dragón soberbio pretendió resistirse algo a este imperio y convirtió a él la fuerza del poder que tenía, y le humilló más y con mayor pena; que por esto le alcanzó sobre todos los demonios. Cayeron al profundo juntos y quedaron apegados a lo ínfimo del infierno, al modo que arriba dije (Cf. supra n. 130) en el misterio de la encarnación, y diré adelante (Cf. infra n. 999, 1421) en la tentación y muerte de Cristo nuestro Señor. Y cuando volvió este dragón a la otra batalla, que tengo citada para la tercera parte (Cf. supra n. 327 e infra p. III n. 452ss), con la misma Reina del cielo, le venció tan admirablemente, que por ella y su Hijo santísimo he conocido fue quebrantada la cabeza, de Lucifer, quedó inepto y desvalido y quebrantadas sus fuerzas, de manera que, si las criaturas humanas no se las dan con su malicia, le pueden muy bien vencer y resistir con la divina gracia. Leer más

Exorcismo que hizo San Miguel Arcángel
Batalla de San Miguel y sus ángeles contra Lucifer y sus seguidores

San Miguel - exorcismo liberación

Tomado del libro Mística Ciudad de Dios por Sor María de Agreda


106. Y sucedió en el cielo una gran batalla: Miguel y sus ángeles peleaban con el dragón y el dragón y sus ángeles peleaban. Habiendo manifestado el Señor lo que está dicho a los buenos y malos ángeles, el santo príncipe Miguel y sus compañeros por el divino permiso pelearon con el dragón y sus secuaces. Y fue admirable esta batalla, porque se peleaba con los entendimientos y voluntades.

San Miguel, con el celo que ardía en su corazón de la honra del Altísimo y armado con su divino poder y con su propia humildad, resistió a la desvanecida soberbia del dragón, diciendo:

Digno es el Altísimo de honor, alabanza y reverencia, de ser amado, temido y obedecido de toda criatura; y es poderoso para obrar todo lo que su voluntad quisiere; y nada puede querer que no sea muy justo el que es increado y sin dependencia de otro ser, y nos dio de gracia el que tenemos, criándonos y formándonos de nada; y puede criar otras criaturas cuando y como fuere su beneplácito. Y razón es que nosotros, postrados y rendidos ante su acatamiento, adoremos a Su Majestad y real grandeza. Venid, pues, ángeles, seguidme, y adorémosle y alabemos sus admirables y ocultos juicios, sus perfectísimas y santísimas obras.
Es Dios Altísimo y superior a toda criatura, y no lo fuera si pudiéramos alcanzar y comprender sus grandes obras. Infinito es en sabiduría y bondad y rico en sus tesoros y beneficios; y, como Señor de todo y que de nadie necesita, puede comunicarlos a quien más servido fuere y no puede errar en su elección. Puede amar y darse a quien amare, y amar a quien quisiere, y levantar, criar y enriquecer a quien fuere su gusto; y en todo será sabio, santo y poderoso.

Adorémosle con acción de gracias por la maravillosa obra que ha determinado de la Encarnación y favores de su pueblo, y de su reparación si cayere. Y a este Supuesto de dos naturalezas, divina y humana, adorémosle y reverenciémosle y recibámosle por nuestra cabeza; y confesemos que es digno de toda gloria, alabanza y magnificencia, y como autor de la gracia y de la gloria le demos virtud y divinidad.

107. Con estas armas peleaban San Miguel y sus ángeles y combatían como con fuertes rayos al dragón y a los suyos, que también peleaban con blasfemias; pero a la vista del santo Príncipe, y no pudiendo resistir, se deshacía en furor y por su tormento quisiera huir, pero la voluntad divina ordenó que no sólo fuese castigado, sino también fuese vencido, y a su pesar conociese la verdad y poder de Dios; aunque blasfemando, decía: Injusto es Dios en levantar a la humana naturaleza sobre la angélica. Yo soy el más excelente y hermoso ángel y se me debe el triunfo; yo he de poner mi trono (Is., 14, 13) sobre las estrellas y seré semejante al Altísimo y no me sujetaré a ninguno de inferior naturaleza, ni consentiré que nadie me preceda ni sea mayor que yo. Lo mismo repetían los apostatas secuaces de Lucifer; pero San Miguel le replicó: ¿Quién hay que se pueda igualar y comparar con el Señor que habita en los cielos? Enmudece, enemigo, en tus formidables blasfemias y, pues la iniquidad te ha poseído, apártate de nosotros, oh infeliz, y camina con tu ciega ignorancia y maldad a la tenebrosa noche y caos de las penas infernales; y nosotros, oh espíritus del Señor, adoremos y reverenciemos a esta dichosa mujer, que ha de dar carne humana al eterno Verbo, y reconozcámosla por nuestra Reina y Señora.

108. Era aquella gran señal de la Reina escudo en esta pelea para los buenos ángeles y arma ofensiva para contra los malos; porque a su vista las razones y pelea de Lucifer no tenían fuerza y se turbaba y como enmudecía, no pudiendo tolerar los misterios y sacramentos que en aquella señal eran representados. Y como por la divina virtud había aparecido aquella misteriosa señal, quiso también Su Majestad que apareciese la otra figura o señal del dragón rojo y que en ella fuese ignominiosamente lanzado del cielo con espanto y terror de sus iguales y con admiración de los Ángeles Santos; que todo esto causó aquella nueva demostración del poder y justicia de Dios.

109. Dificultoso es reducir a palabras lo que pasó en esta memorable batalla, por haber tanta distancia de las breves razones materiales a la naturaleza y operaciones de tales y tantos espíritus Angélicos. Pero los malos no prevalecieron, porque la injusticia, mentira e ignorancia y malicia no pueden prevalecer contra la equidad, verdad, luz y bondad; ni estas virtudes pueden ser vencidas de los vicios; y por esto dice que desde entonces no se halló lugar suyo en el cielo. Con los pecados que cometieron estos desagradecidos ángeles, se hicieron indignos de la eterna vista y compañía del Señor y su memoria se borró en su mente, donde antes de caer estaban como escritos por los dones de gracia que les había dado; y, como fueron privados del derecho que tenían a los lugares que les estaban prevenidos si obedecieran, se traspasó este derecho a los hombres y para ellos se dedicaron, quedando tan borrados los vestigios de los ángeles apostatas que no se hallarán jamás en el cielo. ¡Oh infeliz maldad, y nunca harto encarecida infelicidad, digna de tan espantoso y formidable castigo! Añade y dice:

110. Y fue arrojado aquel gran dragón, antigua serpiente que se llama diablo y Satanás, que engaña a todo el orbe, y fue arrojado en la tierra y sus ángeles fueron enviados con él. Arrojó del cielo el Santo Príncipe Miguel a Lucifer, convertido en dragón, con aquella invencible palabra:
¿Quién como Dios? que fue tan eficaz, que pudo derribar aquel soberbio gigante y todos sus ejércitos y lanzarle con formidable ignominia en lo inferior de la tierra, comenzando con su infelicidad y castigo a tener nuevos nombres de dragón, serpiente, diablo y Satanás, los cuales le puso el Santo Arcángel en la batalla, y todos testifican su iniquidad y malicia. Y privado por ella de la felicidad y honor que desmerecía, fue también privado de los nombres y títulos honrosos y adquirió los que declaran su ignominia; y el intento de maldad que propuso y mandó a sus confederados, de que engañasen y pervirtiesen a todos los que en el mundo viviesen, manifiesta su iniquidad. Pero el que en su pensamiento hería a las gentes, fue traído a los infiernos, como dice Isaías, capítulo 14 (Is., 14, 15), a lo profundo del lago, y su cadáver entregado a la carcoma y gusano de su mala conciencia; y se cumplió en Lucifer todo lo que dice en aquel lugar el Profeta. Leer más

Mensajes sobre Exorcismo Recibidos por José de Jesús y María.
22 - 1995 - Poder de la cruz
* Sueño.
Yo estaba durmiendo sobre un sofá en una pieza grande y oscura. De repente un hombre alto y muy fuerte de edad madura vino hacia mí y me agarró de la cadera y el pecho. Mientras el me oprimía el pecho, yo sentí que sus manos me aplastaban el alma y que yo estaba muriendo. Entonces yo escuche una voz de alguien dentro de mí, talvez mi espiritu o mi angel de la guardia diciendo: Es una presencia del mal.
Entonces yo hice un esfuerzo y me persigné con la señal de la cruz y luego me desperté.

* Mensaje en la mañana siguiente.
Jesús:
Hijo mío, Yo permití que este encuentro sucediera, para que tu fé se fortaleciera y para que te des cuenta del poder de mi Santo Nombre y del poder de la Cruz.
¿Si tu estas conmigo, quien puede estar en contra tuya?

Mensaje reciente - Estamos en plena batalla
28/5/2018
Habla Jesús
Hijo mío,
Estamos en plena batalla. Las fuerzas del mal están alineadas en fuerte batalla y están causando mucho daño a las fuerzas del bien. Por eso te estoy llamando para que vivas tu vida en continua batalla espiritual y no descanses por ningún momento, pues el enemigo no descansa.

Yo soy el arma que tienes que usar, mi Sagrada Humanidad, Yo soy la lanza que le atraviesa el corazón al demonio.
La batalla que debes pelear es una batalla de la fe contra la rebelión y la apostasía, es una lucha entre el amor a Dios contra el desprecio que recibo de toda la humanidad, de la adoración contra la idolatría, de la oración contra el entretenimiento y la ocupación que se roba el tiempo de todos los seres humanos, es una batalla en la cual el demonio usa la parte física del ser humano para dominar la espiritual. Por esto le conquista con los placeres, la impureza, las riquezas, la competencia por el poder, la fama, la adoración del yo y le hace olvidar que tiene un alma, un espíritu y que es hijo de Dios. El hombre fascinado por todas estas cosas temporales se está dejando arrastrar al infierno, ahí es donde las almas del bien toman parte en la batalla contra el enemigo.

El enemigo lucha contra mi, pero no me puede destruir porque Yo soy Dios, entonces trata de destruir a toda la humanidad porque en ellos está mi imagen, son mis hijos contra quienes el lanza toda su venganza. Especialmente odia a mi Madre y a todos ustedes sus hijos, aunque Ella tiene el más alto poder en contra suya, pues Ella es la causa física de mi humanidad, está llena de la Gracia que obtiene el favor de Dios y el perdón del pecado.

Como soldado a mi servicio, te entrego toda mi humanidad para que la uses contra el enemigo. Ofrece con mi Madre el Santo Rosario porque en el meditas toda mi humanidad desde el momento de la anunciación hasta mi Gloria en el Cielo, y mi Divinidad, también honras a mi madre en todos sus misterios, esto es muy doloroso para el enemigo. Vence a Satanás ofreciendo mi Santa Humanidad en el Sacrificio de la Santa Misa, aplástale la cabeza ofreciendo adoración al Padre Celestial ante el Santísimo Sacramento el Altar, rompe sus cadenas, sus lazos, esos contratos que se han hecho con él a través de desecraciones y ritos, rompe su poder con la humildad de mi Sagrada Humanidad quebrantada en la Cruz. Usa el poder de mi nombre, del nombre de María mi Madre y el poder de la cruz que es mi propio sufrimiento.

Haz tu oración ofreciendo al Padre mis Santas Llagas, Sangre, Agua, Dolores, Lágrimas, Angustias y las de mi Madre Santísima, de esta manera le arrebatarás muchas almas al enemigo. Cualquier persona en estado de Gracia hace oraciones de exorcismo en contra del demonio cuando ejerce su rol sacerdotal y me ofrece espiritualmente al Padre Eterno a través de mi sufrimiento. Muchas son las almas que obtienen la Gracia de la conversión y salvación por este medio, por esto el ofrecimiento de mi Sagrada Humanidad debe ser una oración continua. No temas luchar en mi ejército, pues tienes toda mi protección. Te bendigo hijo mío. mas mensajes

Mensaje de Jesús - Oración de Exorcismo

Exorcismo y liberación (enlace)

Exorcismo Papa León XIII

Exorcismo Liberación, influencia, posesión diabólica

Apostolado del Trabajo de Dios - tdo©#117


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