El Trabajo de Dios

Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

Autor: José de Jesús y María
Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

Primera palabra de Jesús en la cruz
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
Mi querido Señor Jesús, Tú estás crucificado y levantado en la cruz, tu dolor está más allá de nuestra imaginación, y no hay parte en todo tu cuerpo que no esté sufriendo hasta los límites. Sin embargo, estás haciendo todo esto, por causa de tu infinito amor por la humanidad, tu sufrimiento ha llegado a la cima y ahora estás listo para interceder por nosotros ante Nuestro Padre Celestial cuando exclamas mirando al Cielo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Ellos no saben y no entienden que Yo estoy pagando por todos sus pecados con mis insoportables sufrimientos; no entienden que esos pecados me han crucificado. El pecado ha tomado la forma de tormentos para mí, se ha convertido en clavos, cruz, insultos y odio, que ha cobrado vida en su agresión contra la inocente víctima celestial. Yo soy presa de su maldad.

Yo estoy pagando con mi Divina Misericordia por toda la maldad, los insultos y crueldades que han cometido; Yo tengo todas las almas en mi alma, toda su vida está en mis heridas y sangre, he llevado sus pecados a mi corazón para satisfacer a la Justicia Divina y ahora les estoy ofreciendo este Santo Sacrificio para su perdón, para que puedan tener vida eterna. Padre, perdónalos, ellos no saben lo que hacen.

Mis brazos están extendidos en agonía, pero Yo se los ofrezco para abrazarles y presentártelos a ti, Padre, entonces digo con las voces de mis heridas, dolores, penas y lágrimas: Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Y a todos ustedes, pecadores, Yo les digo: vengan y miren a aquel a quien han crucificado, este es el momento de la verdad, los estoy llamando desde el trono de la Misericordia y la Gracia, todos los pecados serán perdonados si me aceptan como su Señor y Salvador, no quiero que mis sufrimientos sean en vano, arrepiéntanse ahora y acepten mi ofrecimiento santo para ustedes, y la petición que hago: Padre, perdónalos.

He sido levantado en la cruz para cumplir mi misión, pero recuerden mis palabras: Cuando Yo sea levantado, atraeré a toda la humanidad hacia mí. (Juan 12:32)
Siendo omnipotente y omnipresente, siendo Dios y hombre al mismo tiempo, Yo hablo con palabras de valor eterno, por lo tanto, soy elevado aquí en este altar de la cruz y al mismo tiempo este sacrificio santo es repetido por cada Sacerdote consagrado cuando me levantan en el altar durante la Santa Misa o cuando Yo estoy expuesto en el Santísimo Sacramento del altar. Es desde aquí que repito mis palabras de salvación: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Yo digo estas palabras cuando mi perdón se te da a través del Sacerdote en el Sacramento de la Confesión. No tengas miedo de venir al confesionario para confesar tus pecados, porque los pecados que los sacerdotes perdonan son verdaderamente perdonados por mí (Juan 20:23)

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Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

Apostolado del Trabajo de Dios - tdo©#95


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